ONTERIS LIVE - Joaquín Sabina en el Auditorio Josefa, Querétaro

 

La noche del 27 de abril, Joaquín Sabina le regaló a los queretanos risas y poesía con su presencia. Con un escenario de una ciudad y tubos iluminados, Sabina y sus músicos supieron ganarse de inmediato al público queretano, que, a pesar de que era martes, el Auditorio estaba a su totalidad.

El concierto dio inicio a las 8:43, ya con el público ansioso por ver al cantautor español. El espectáculo comenzó con la canción "Tiramisú de limón", cantada por sus músicos, y después de un par de estrofas, cuando Sabina aparece al escenario, la gente se deshizo en aplausos y gritos. Siguiendo con canciones como "Viudita de Clicquot", "Ganas de". Agradeció la presencia y comentó que tenían muchas ganas de volver a Querétaro, después de tantos años, aunque de la corista, era la primera vez que se encontraba en esta ciudad. Se ganó los aplausos, cuando comentando que se sentía muy mexicano, que era un país donde la música folclórica no se tenía que buscar porque se encontraba en cada esquina, y que su comandante Villa iba a recuperar Arizona.

Después de entonar "Peor para el sol", comentó que en estos días había festejado los 91 años de Chabela Vargas, que ella lo había descubierto y habían hecho química desde el principio; comentó que tenían tres cosas en común: los dos habían sido unos borrachos, los dos habían sido muy mujeriegos y los dos estaban retirados, y cantó "Por el boulevard de los sueños rotos".

Cantó "Llueve sobre mojado" en dueto con uno de sus guitarristas, dedicando la canción a la familia Ledesma, y salió del escenario, donde sus músicos cantaron "Conductores suicidas", cantada por el bajista Pancho Varona. Después, Marita, la corista, cantó "Como un dolor de muelas", y cuando salió Sabina, entonaron a dueto "Y sin embargo".

Entre poesías, y más música, Joaquín confesó que no había escrito canciones porque había encontrado el amor, y la felicidad doméstica no ayuda a componer canciones, pero que un día, su amigo poeta Benjamín Prado le habló muy triste porque su novia lo había dejado y se fueron a tomar unos tequilas, y sin saber por qué, terminaron en un cuarto en Praga, y dio paso a la canción "Cristales de bohemia". Después cantó "Canción para la Magdalena", donde su corista se vistió como prostituta y se paró un faro, y actuando la canción, Joaquín quería pagarle y ella no aceptaba el dinero, y después, entre risas del público dijo 'esto no pasa en la vida real'.

Después cantó "Peces de ciudad", "Cerrado por derribo", "Embustera", "Calle melancolía". Cuando dio paso a cantar "19 días y 500 noches", el público entero se puso de pie para cantar y aplaudir, despues cantó "Juez y parte"y salió del escenario, mientras el guitarrista cantaba "Amor se llama el juego". Salió del escenario, y ante el grito unísono de "otra, otra", salió para cantar "Noches de boda", "Y nos dieron las diez", y "Contigo", y volvió a agradecer para salir, pero al oír de nuevo al público aclamando otra, cantó "La del pirata cojo" y "Pastillas para no soñar".

El concierto finalizó a las 11:07, con un público satisfecho y conmocionado, donde ya mucha gente estaba al pie del escenario tomando fotos, aventando regalos y pidiendo autógrafos.

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